Niños y niñas en el amor letras

Soy Nath y esta es mi historia

2020.11.06 02:47 NathElSuperviviente Soy Nath y esta es mi historia

“Los jóvenes son el futuro”. Escuché incontables veces esa frase en mi infancia, sin saber exactamente a lo que se refería. Incluso, solía levantarme el ego el que los adultos vieran a mi generación como el futuro, creyendo infantilmente que eso me hacía acreedor de respeto. No fue hasta mi temprana adultez, que entendí completamente el significado de esta frase, las preocupaciones de los mayores hacia los peligros que corren los más jóvenes y lo real de estos.
Por razones que se explicaran en mi relato, no daré información personal, de momento pueden llamarme “Nat”. Mi historia empieza en la ahora lejana época de 2010, los que vivieron en ese entonces, recordarán que internet aún no era la fuente inagotable de entretenimiento que es hoy en día, no para el usuario medio al menos. Por aquel entonces, pasaba la mayor parte de mi tiempo en un foro, actualmente cerrado, el cual se dedicaba a hablar sobre videojuegos. Mis tópicos favoritos, eran los juegos que podías jugar en línea sin muchos requisitos del PC, juegos como Club Penguin, Habbo, etc.
Lo que realmente disfrutaba, era descubrir juegos nuevos y poco conocidos, mediante diferentes post que miembros de la comunidad realizaban, a veces compartían descubrimientos y otras veces eran juegos de creación propia, fanáticos de la programación compartiendo sus obras primerizas. Esto causaba que varios juegos fueran un poco extraños y subidos de tono, típicos simuladores de “mata a Justin Bieber”, juegos pornograficos, etc. Era bastante joven para estar en ese foro, ahora que lo pienso.
Lo se, estoy divagando, pero es importante que entiendan el contexto general del foro. Por supuesto, también había post sobre creepypastas interactivas, usuarios posteaban juegos junto a una breve historia de terror o un aviso de “No juegues a…” y ese tipo de cosas. Por esa razón, no me sorprendí cuando vi que un usuario había posteado un aviso sobre una extraña página de juegos en línea.
Mis memorias sobre el post están algo borrosas, recuerdo que el usuario en cuestión pedía ayuda para acceder a una página llamada “ONir”. El usuario contaba que él y su hermano menor conocieron la página de boca de otro usuario, en un foro “más exclusivo”, lo que sea que eso signifique. Aparentemente, la página pedía que ingresaras tu correo electrónico, para dejarte entrar a la plataforma.
La página era muy extraña, pero lo más raro sin duda era que no te creaba una cuenta, no te pedía contraseña, ni siquiera nombre de usuario, una vez das tu correo y actualizas la página, te “debería” dar acceso íntegro a la página. Puse “debería”, porque el usuario contaba que sucedia otra cosa, mientras su hermano menor tuvo acceso sin problemas a la plataforma, el no pudo acceder de ninguna manera. No importaba cuantos correos creará, cuantos cambios de navegador probara e incluso en cuantas PCs diferentes lo probara, la página siempre le negaba el acceso y le mandaba un correo diciendo “Lo sentimos, usted ya no es un candidato apto para el proyecto”.
Él comentaba, que parecía ser una especie de sistema de seguridad muy estricto que funcionaba de manera consciente. El colmo fue cuando intento jugar en medio de una sesión de su hermano, contó que cuando tomó el lugar de su hermano, el juego parpadeo por un instante, se congeló y un aviso ocupó toda la pantalla, el aviso decía “Usuario no apto para el programa, aléjese de la computadora” y finalmente la ventana se cerró. Esto lo asustó, ya hacía rato que este supuesto sistema de seguridad, había dejado de impresionarlo y empezó a asustarlo. Desde ese incidente, le prohibió a su hermano seguir jugando y decidió hacer el post, advirtiendo sobre esta pagina, pero mas que nada, pedía ayuda para tener más información de esta página y este “sistema de seguridad”.
El post causó mucho revuelo en el foro, varios usuarios trataron de acceder a la pagina, solo para terminar con los mismos resultados que el autor del post. Por otro lado, un grupo numeroso de usuarios, sí que lograron acceder a la página y a sus juegos, yo estaba en ese grupo de usuarios. La verdad, la historia me había impactado y dejado con mucha curiosidad, casi no controlaba mi emoción cuando me di cuenta que había logrado entrar a la página.
Para ese entonces, como el usuario no había descrito los juegos, me había llenado la cabeza con mil y un teorías sobre el cómo serían los juegos tan misteriosos que albergaba la página. Imágenes de escenas sangrientas, violentas y con elementos paranormales habían inundado mi cabeza los momentos previos antes de acceder a la página. Imaginen mi sorpresa, cuando me encontré con un inocente juego de puzles geométricos
Por raro que suene, esto me dio un escalofrío. Como ya dije no era raro que usuarios compartieran sus juegos de terror con historias propias, por lo que lo más sensato, era pensar que este era un caso similar. El autor simplemente quería promocionar su nuevo juego de manera interactiva, relatando una historia para darle sabor al juego y contando con la ayuda de otros usuarios que dirían que tampoco podían acceder a la página. Sin embargo, ¿hacer toda esta presentación, por un juego de una serie de puzles? Eso era extraño.
De todas formas, probé el juego, esperando que saliera algún secreto oscuro, algún mensaje subliminal obvio, aunque sea algún screamer de la niña del exorcista. Aunque no encontré nada de eso, el juego sí que tenía elementos extraños, al menos para el género al que pertenecía. La presentación era simple, era una pantalla azul muy pálida, con el dibujo de una lechuza en el centro, el dibujo estaba con opacidad baja, casi como si fuera una marca de agua del juego.
La jugabilidad era sencilla, el juego te mostraba por unos segundos, un recuadro con una silueta de un animal, persona u objeto, formado por diferentes figuras geométricas básicas, tales como cuadrados, triángulos y rombos. El objetivo del juego, era formar la silueta únicamente usando la memoria y las figuras que te proporcionaba el juego.
A pesar que en ningún momento te ponía límite de tiempo o algún cronómetro, era bastante obvio que el juego quería que completaras las siluetas rápido, pues al terminar una silueta, si tardabas mucho el juego mostraba un mensaje que decía “Buen trabajo aguilucho, sigue practicando y pronto podrás abrir tus alas” y reiniciaba el puzle. Cuando finalmente podías terminar el puzle en el tiempo que el juego consideraba aceptable, aparecía un breve mensaje diciendo “Felicidades aguilucho, tus alas se están abriendo poco a poco”.
Lo sé, suena muy cursi y lo era, pero también era algo tierno ser felicitado por este mensaje, acompañado de un pequeño dibujo de una lechuza abriendo sus alas. Cada vez que “pasabas de nivel”, se abría otro puzle con una silueta más compleja, el recuadro duraría menos tiempo y debía terminarse antes. Además de esta escalada de dificultad, cada nuevo nivel contaba con un elemento nuevo. A veces había una especie de mandala geométrico animado, sobrepuesto en el fondo encima del búho. En otras ocasiones, la página emitía voces robóticas que decían palabras al azar, nada especialmente perturbador, cosas como “vagón”, “benigno”, “atlántico”, etc. A veces los estímulos de la página, eran algo abrumadores, causando dolores de cabeza a mi y a los demás usuarios que estaban jugando el juego y reportaban sus avances en el foro.
Aun con lo raro y simple del juego, logro mantenerme interesado bastante tiempo. Debí jugar el juego, al menos unas 3 semanas seguidas, llegando cada vez más lejos a puzles más complejos. No me di cuenta en ese momento, pero los puzles, los diferentes estímulos a los que fui expuesto o tal vez algo más, había agilizado mi memoria, ahora lo sé porque puedo recordar con detalle casi fotográfico, cada instante de lo que pasó después.
Finalmente, llegué a lo que sería el último nivel del juego. Este nivel, lejos de ser una versión extremadamente difícil de los anteriores, era bastante diferente. Para empezar, el juego no mostró ninguna solución previa, simplemente coloco la silueta de una lechuza geométrica en la esquina superior derecha, la lechuza estaba en la misma pose que la silueta del fondo, mirando fijamente hacia mi.
Me costó un poco y tomó algo de tiempo, pero pude completar el último puzle en mi primer intento. Una vez completado, no recibí ningún mensaje de felicitación, en su lugar, pantalla se tornó totalmente en negro, salvo por el búho perfecto que acababa de formar. Al principio, pensé que la pantalla se había congelado, pero justo cuando dirigí mi mano al mouse para mover el cursor, noté un par de puntos blancos que parecían dirigirse hacia el búho. Rápidamente el búho fue rodeado por una serie de destellos pequeños, se movían y disminuían de tal manera que simulaban un ambiente cósmico, como si estuviese viajando por el espacio, siendo guiado por el búho en una odisea cósmica.
Tras quedarme embobado viendo la pantalla, por lo menos por unos 5 minutos, un mensaje apareció repentinamente, deslizándose desde la parte inferior de la pantalla. No me gusta, de verdad no me agrada el hecho de que puedo recitar ese maldito mensaje de memoria, pues el texto decía así:
"Felicidades, Búho.
Has logrado abrir tus alas, esta noche estás listo para tu primer vuelo.
Se valiente, emerge de las profundidades de la mente y vuela con tus hermanos y hermanas, te estaremos esperando junto a madre."
Me gustaría poder decirles que inmediatamente me di cuenta de lo extraño del mensaje, que me llené de miedo y llamé por ayuda, pero no quiero mentirles. Era un niño, era inocente y mis sensores no estaban afinados, simplemente lo leí y apague mi computadora una vez la página se cerró por sí sola. No reflexione en ningún momento, incluso me sentía feliz y orgulloso por finalmente haber terminado ese juego, tenía pensado dormir y compartir mi logro con el foro el día siguiente, todo esto lo pensaba sin saber que todo cambiaría esa noche.
Me acosté en la cama, cerré mis ojos y caí en un sueño profundo, no soñé nada, fue de esas noches donde simplemente tu cerebro se apaga completamente, así fue hasta que "desperté". Digo que desperté entre comillas, porque realmente no se puede decir que haya salido del sueño, mis ojos estaban abiertos, pero no estaba en el mundo físico. Me cuesta mucho describir lo que sentí, no por falta de memoria, simplemente es una sensación horrible, abrasiva y tan vivida en mis recuerdos que me basta cerrar los ojos para revivir ese momento.
Estaba flotando, es lo más cercano a lo que sentía. La mejor comparación que puedo hacer, es describirlo como estar en el fondo de una alberca, mirando hacia arriba, con tu cuerpo suelto sintiendo como el agua te hace ser ligero y al mismo tiempo, te presiona hacia el fondo. Era horrible, no podía ver nada, estaba rodeado de una inmensa oscuridad, no sentía nada a mi alrededor, no había ningún ancla físico al que sujetarme, estaba completamente solo el vacío, sumergido.
Debí pasar ahí días, al menos lo que pude sentir que eran días y mi mente me permite recordar sin romperse. Durante ese tiempo grité, lloré y me sacudí sin conseguir nada, no podía liberarme y solo sentía que mi cuerpo se hundía más y más. Incluso llegó el momento en el que dejé de pelear, estaba psicológicamente derrotado, me había rendido a la oscuridad. Entonces algo se activó en mi mente, recordé las palabras del mensaje del juego y juro por mi vida que vi una lechuza, volando encima de mí, hacía un punto destellante en lo que era la "superficie". Tan pronto mi vista y mente se concentraron en la lechuza, sentí como mi cuerpo se alzaba de las tinieblas, finalmente estaba siendo liberado, finalmente abrí mis ojos.
Una luz blanca me cegó al instante, cerré nuevamente mis ojos para empezar a abrirlos con más cuidado, dejando que mis ojos se adaptaran a la luz, poco a poco. No estaba en mi habitación, me encontraba en una cama de hospital, sentí un par de conductos conectados a mi nariz, tan pronto levanté mi mano para sentir mi cara, me di cuenta que mi muñeca estaba canalizada a una bolsa de suero, encima de un cardiograma. Mi vista dio un rápido recorrido a la habitación, para finalmente terminar fijándose en una silueta femenina, descansando su cabeza sobre el borde de mi cama, mientras sujetaba con ambas manos mi mano izquierda, era mi mamá.
Con una voz rota y tartamuda, apenas pude exclamar "mamá" en un tono lo suficientemente alto para hacerle reaccionar. Estaba demacrada, era obvio que había estado llorando, seguramente hasta quedarse dormida, poco a poco su mirada pareció recuperar algo de brillo cuando vio que estaba despierto. Tras decir mi nombre un par de veces, incrédula, me abrazo tan fuerte como mi estado y sus propias debilidades le permitieron, respondí al abrazo, sintiendo como cada uno los músculos de mis brazos se estaba esforzando al máximo, estaban entumecidos.
Lo que pasó después del abrazo de mamá, es la parte más confusa de toda mi vida. Sufrí la metódica revisión de enfermeras y doctores, me tomaron tomografías, rayos x, me extrajeron sangre e incluso me pasaron con el psicólogo del hospital. Básicamente me dijeron que estuve dos semanas en coma, en un profundo y perpetuo coma, no daba ninguna señal ante estímulos externos y mi actividad cardiaca estaba peligrosamente baja.
Los doctores, no tenían ni idea de que causó mi estado, el mejor diagnóstico que pudieron darme, fue que sufrí un “infarto cerebral”, un paro repentino de toda actividad cerebral no vital. De hecho, mucho tiempo después de esto, mi madre entre lágrimas me confesó que ese día en particular estaba llorando, porque los doctores le habían sugerido el desconectar los soportes vitales, con la justificación de que las líneas de mi mi encefalograma, estaban casi totalmente planas.
Me fue imposible volver a la normalidad, no es fácil regresar a la escuela siendo el niño que despertó de un coma, nunca fui alguien sociable y las reacciones de todos al suceso, solo lo acentuó. Pasaba horas pensando en esa sensación de estar sumergido, tratando de bloquear ese recuerdo, lo mejor que pude, hoy en días sigo intentándolo.
En su momento, no relacione el juego con todo el coma, mi mente estaba ocupada con las terapias, consultas y medicamentos que no podía conectar los puntos. No fue hasta que me sentí con suficiente ánimo para sentarme en la PC, revisar mi correo y finalmente el miedo recorrió mi columna.
Había un nuevo correo en la bandeja de entrada, no ponía ningún remitente, no al menos un correo electrónico, simplemente ponía en letras negritas “Proyecto Onironaut”. No tienen ni de lo mucho que odio tener mi memoria tan clara sobre ese maldito correo, poder transcribir palabra por palabra ese mensaje, es una maldición con la que me obligaron a vivir. El correo ponía:
“Saludos, lechuza
Tu vuelo no fue exitoso, pero esta bien, los polluelos deben caerse para aprender a volar correctamente.
Sé que tienes miedo y no quieres volar otra vez, pero tus hermanos y yo te suplicamos que nos acompañes en esta maravillosa experiencia.
Vuela con nosotros, libérate de tus anclas químicos, ignora a tu supuesta nodriza y ven con nosotros al siguiente plano, no olvides quien te sacó de la oscuridad realmente .
Con cariño, madre.”
Esa falsa dulzura, ese pútrido amor con intenciones ocultas, me revolvió el estomago, literalmente, sentía ganas de vomitar mientras estaba leyendo eso en la pc. La apague al instante, no más correo, no más juegos, nada de nada, me volví casi un tecnófobo, al menos por un tiempo. Eventualmente, volví a un uso normal de la red, esquivando juegos y foros dedicados a ellos, desde luego, no fue hasta 5 años después, cuando finalmente la curiosidad le gano a mi trauma, sentía que tenia que volver al foro y advertir o informarme todo lo que podía sobre ese juego maldito.
Efectivamente volví e hice descubrimientos, pero ese tendrá que ser tema de otra entrada, en un futuro no muy lejano. Lo lamento, pero revivir esta experiencia me deja mentalmente agotado, volveré cuando el siguiente capítulo de mi vida esté más claro en mi mente.
Hasta luego
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2020.07.19 23:25 ernsthemingway Ricardo Arjona o el arte de hacer poesía con rimas insulsas

Ricardo Arjona o el arte de hacer poesía con rimas insulsas
https://preview.redd.it/8ltg2tigovb51.jpg?width=400&format=pjpg&auto=webp&s=b41b3179cef47df8ad714d44590a41e2a9f1f2f9
Edgar Ricardo Arjona Morales, mejor conocido como Ricardo Arjona, nacido en Jocotenango, Guatemala el 19 de Enero de 1964. Todo un personaje polifacético: Licenciado en Comunicación Social, docente aficionado, basquebolista profesional (jugó en las Ligas Mayores de su país), pero por sobre todas las cosas… Poeta, cantante y músico bohemio… de cuarta (es una de sus facetas mas terribles que voy a resaltar aquí).
Comenzó a cantar profesionalmente desde 1985, saltó a la fama internacional en 1992 con el disco Animal Nocturno. Arjona durante toda su carrera como cantautor solo se ha servido de crear rimas insulsas disfrazándolas como historias profundas con gran contenido personal y social como podemos ver en estos videos.
https://youtu.be/lY6doOcRVGQ
https://youtu.be/ielvdtwnhuk
https://youtu.be/U8KWh1WzQrs
Aparte de eso se las da de superstar cuando viaja a presentarse a algún país (sobre todo mi país, Venezuela que para él es una plaza segura para cantar) exige cosas absurdas como ron jamaiquino, galletas nepalíes o chocolate mexicano y además viaja con 400 guardaespaldas y 500 dobles para despistar a sus fans como si de un político importante se tratara Joder!!! ni gente como Pablo Milanés o Silvio Rodríguez andarían en esas cosas (con todo lo que son afectos al gobierno cubano).

Deconstruyendo las Letras de Arjona… Y ver por Que Apesta…
Una de las cosas que mas me ha intrigado fue el sentido de la profundidad de sus canciones y un grupo Anti-Arjona que me encontré en el Facebook, me ayudó un poco:
https://vimeo.com/18028148

Ella y Él Análisis hecho por Pekky Divya Marquez
Grado de apestosidad 8/10
Ella es de La Habana, él de Nueva York
Ella baila en tropicana, a él le gusta el rock
(OK, HASTA AQUI VAMOS BIEN…)
Ella vende besos en un burdel
Mientras el se gradua en U.C.L.A.
(SI, COMO NO. ME VAS A DECIR QUE UN TIPO QUE SE GRADUO EN UNA UNIVERSIDAD DE IVY LEAGUE (DE ESAS SUPER SIFRINAS A LAS QUE CUESTA ENTRAR) SE VA A CASAR CON UNA PROSTITUTA. PAJUO!!)

Ella es medio Marxista, él es Republicano
(OK, OTRO PROBLEMA… LOS REPUBLICANOS TIENDEN A TENER PROBLEMAS CON UNA PERSONA REMOTAMENTE COMUNISTA. ME VAS A DECIR TU QUE LA VAINA VA A RESULTAR).
Ella quiere ser artista, él odia a los Cubanos (PRIMERO QUE NADA, ODIAR A LOS CUBANOS SOLO POR FIDEL ES ABSURDO. Y ADEMAS QUE, ELLA ESTA BIEN PERO SU FAMILIA NO?)
El cree en la Estatua de la Libertad
Y ella en su vieja Habana de la Soledad

El ha comido hamburguesas
Ella moros con crisitanos
El, el champagne con sus fresas
Ella un mojito Cubano
(Y ESO QUE TIENE QUE VER?)
Ella se fue de gira a Yucatán
Y el de vacaciones al mismo lugar
(PENSE QUE LOS CUBANOS NO PODIAN SALIR DE CUBA… A MENOS QUE ELLA FUERA UNA CUBANA DE MIAMI. PERO NO PARECIERA QUE ESO ES LO QUE DICES!

Mulata hasta los pies, el rubio como el sol
Ella no habla Inglés y el menos Español (AJA, ENTONCES COMO COÑO SE VAN A COMUNICAR? POR SEÑAS?)
El fue a tomar un trago sin sospechar
Que iba a encontrar el amor en aquél lugar

Lo que las ideologías dividen al hombre
El amor con sus hilos los une en su nombre

Ella mueve su cintura al ritmo de un tan tan
Y él se va divorciando del Tio Sam
El se refugia en su piel… la quiere para él
Y ella se va olvidando de Fidel
Que sabian Lenin y Lincoln del amor?
Que saben Fidel y Clinton del amor?
(OK. QUIZAS SE OLVIDAN DE SUS IDEOLOGIAS, PERO YO TODAVIA TENGO PROBLEMAS CON EL IDIOMA Y CON COMO EL TIPO SE VA A FIJAR EN UNA PROSTITUTA).

Ella se sienta en su mesa, el tiembla de la emoción
Ella se llama Teresa y el se llama John
Ella dice hola chico, el contesta hello
A ella no le para el pico, el dice speak slow (PERO CLARO. NO SE ENTIENDEN! Y PARA COLMO ELLA HABLA Y HABLA CON UN TIPO QUE NO HABLA SU IDIOMA!)
El se guardo su bandera, ella olvidó los conflictos
El encontro la manera de que el amor salga invicto (EL SOLO? MACHISTA!!!)
La tomó de la mano y se la llevó
El Yanqui de la Cubana se enamoró (Y ELLA, ME IMAGINO, SE ENAMORO DE LAS POSIBILIDADES QUE PUEDE TENER DE ESCAPAR DE SU POBREZA CASANDOSE CON EL TIPIN!)

Lo que las ideologías dividen al hombre
El amor con sus hilos los une en su nombre

Ella mueve su cintura al ritmo de un tan tan
Y el se va divorciando del Tio Sam
El se refugia en su piel… la quiere para el
Y ella se va olvidando de Fidel
Que sabian Lenin y Lincoln del amor
Que saben Fidel y Clinton del amor

Ahora viven en Paris (COÑO ARJONA, UN MOMENTICO. AL MENOS NOS HUBIERAS ADVERTIDO QUE LOS DOS HABLABAN FRANCES!)
Buscaron tierra neutral (MIRA MIJO, HAY MUCHOS CUBANOS EN MIAMI! NO SEAS IGNORANTE!)
Ella logro ser actriz, el es un tipo normal
Caminan de la mano, calle Campos Eliseos
Como quien se burla del planeta y sus vicios
(O SEA, ME IMAGINO QUE LAS FAMILIAS NO LOS ACEPTARON, Y POR ESO TUVIERON QUE IRSE A PARIS. AHORA BIEN, QUE PASO. EL PANA LE PAGO LA CARRERA Y LOS CURSOS DE COMO SER “DAMA” EN PARIS?
DE PANA, QUE EL CARAJO DEBIÓ HABER VISTO PRETTY WOMAN UN MILLON DE VECES Y DECIDIO HACER SU PROPIA VERSION… LO CUAL HABLA VOLUMENES DE SU ORIGINALIDAD!!!)
https://youtu.be/-apU2sviHCM
Historia de Taxi Análisis hecho por Efraín Quillén
Grado de Apestosidad 9/10

Eran las diez de la noche piloteaba mi nave
Era mi taxi un VolksWagen del año 68
(OOOOOH SI, TREMENDA NAVE... SEGURO LE GUSTA A TODAS LAS NENAS)

Era un dia de esos malos donde no hubo pasaje
Las lentejuelas de un traje me hicieron la parada
Era una rubia preciosa llevaba minifalda
El escote en su espalda llegaba justo a la gloria
(WOW QUE POETA.. JUSTO A LA GLORIA... APARTE, UN VESTIDO DE LENTEJUELAS??? SERÁN ASI DE CHABORRAS LAS PUTAS GUATEMALTECAS? )

Una lagrima negra rodaba en su mejilla
Mientras que el retrovisor decia ve que pantorrillas
Yo vi un poco mas
(ESTO TIENE QUE SER LA RIMA MAS MIERDA DE LA HISTORIA... MEJILLA/PANTORRILLA... APARTE COMO SI EN LO QUE UNO SE FIJARA CUANDO VE UNA MUJER FUESEN LAS PANTORRILLAS.... QUE PEDAZO DE ANIMAL)

Eran las diez con cuarenta zigzagueaba en reforma
Me dijo me llamo Norma mientras cruzaba la pierna
(APARTE SE HACE PASAR POR TAXISTA MEXICANO... QUE ACASO NO HAY CALLES BONITAS EN GUATEMALA?)

Saco un cigarro algo extraño de esos que te dan risa
Le ofreci fuego de prisa y me temblaba la mano
Le pregunte por quien llora y me dijo por un tipo
Que se cree que por rico puede venir a engañarme
(UY QUE TRAGEDIA... VINO UN RICO MALOTE A ENGAÑARTE... ERES UNA TODA UNA VICTIMA... A LA GENTE NO LA ENGAÑAN POR RICA O POR POBRE, LA ENGAÑAN POR INCAUTA)

No caiga usted por amores debe de levantarse (le dije)
(SI, DEBE DE LEVANTARSE... DEBO DE LEVANTARME, DEBEMOS DE LEVANTARNOS... CERVANTES DEBE ESTARSE REVOLCANDO EN SU TUMBA)

Cuente con un servidor si lo que quiere es vengarse
(Y APARTE MATA TIGRES EL HOMBRE)

Y me sonrio
Que es lo que hace un taxista seduciendo a la vida
Que es lo que hace un taxista construyendo una herida
(CONSTRUYENDO UNA HERIDA TIENE COHERENCIA ESTO???)

Que es lo que hace un taxista enfrente de una dama
Que es lo que hace un taxista con sus sueños de cama
(SI ESOS SON SUS SUEÑOS DE CAMA...)

Me pregunte
Lo vi abrazando y besando a una humilde muchacha
Es de clase muy sencilla lo se por su facha
(HMMM.. SOY YO O AQUÍ SE PERDIÓ EL HILO DE LA HISTORIA?)

Me sonreía en el espejo y se sentaba de lado
Yo estaba idiotizado con el espejo empañado
(QUE LASTIMA QUE NO CHOCASTE... EN CUALQUIER CASO, SE VE QUE EL PANA TIENE MUY POCO AUTOCONTROL... SERA QUE NUNCA HABÍA VISTO UNA MUJER EN SU VIDA?)

Me dijo doble en la esquina iremos hasta mi casa
Después de un par de tequilas veremos que es lo que pasa
Para que describir lo que hicimos en la alfombra
Si basta con resumir que le bese hasta la sombra
(WOW, LE BESE HASTA LA SOMBRA... SOY ROLO DE POETA)
Y un poco mas
No se sienta usted tan sola sufro aunque no es lo mismo
Mi mujer y mi horario han abierto un abismo
Como se sufre ambos lados de las clases sociales
Usted sufre en su mansión yo sufro en los arrabales
(AAHHHHH OK... AHORA DESCUBRIMOS QUE ELLA REALMENTE NO ES POBRE, SINO QUE ES RICA, PERO SU ESPOSO SE CREE QUE PORQUE ES RICO LA PUEDE ENGAÑAR... ALGUIEN ME PUEDE EXPLICAR QUE DEMONIOS ESTA PASANDO EN ESTA CANCION??? APARTE, QUE TIENEN QUE VER LA CLASES SOCIALES CON EL SUFRIMIENTO AMOROSO? RESENTIDO!)

Me dijo vente conmigo que sepa no estoy sola
Se hizo en el pelo una cola fuimos al bar donde estaban
Entramos precisamente él abrazaba una chica
Mira si es grande el destino y esta ciudad es chica
Era mi mujer
(UY... NADIE SE LO ESPERABA VERDAD?)

Que es lo que hace un taxista seduciendo a la vida
Que es lo que hace un taxista construyendo una herida
Que es lo que hace un taxista cuando un caballero
Coincide con su mujer en horario y esmero
(TE LO MERECÍAS IGUAL POR GRILLERO)

Me pregunte
Desde aquella noche ellos juegan a engañarnos
Se ven en el mismo bar...
Y la rubia para el taxi siempre a las diez
en el mismo lugar
(OH SI, ASÍ SE RESUELVEN LOS CONFLICTOS... GRANDE ARJONA)
https://youtu.be/KV1BIauCpzY
Si el Norte Fuera el Sur Análisis hecho por Camilo Reyes, o sea YO
Grado de Apestosidad 7 /10

El Norte y sus McDonald's basketball y rock'n roll
Sus topless sus Madonas y el abdomen de Stallone
Intelectuales de bronceado, eruditos de supermercado
Tienen todo pero nada lo han pagado

Con 18 eres un niño para un trago en algun bar
Pero ya eres todo un hombre pa' la guerra y pa' matar
Viva Vietnam y que viva Forrest Gump
Viva Wall Street y que viva Donald Trump
Viva el Seven Eleven

Polvean su nariz y usan jeringa en los bolsillos
Viajan con marihuana para entender la situacion
De este juez del planeta que lanza una invitacion
Cortaselo a tu marido y ganaras reputacion

Nota: Aquí vamos bien. Arjona sencillamente narra los pros y contras de vivir en el Norte (Por eso digo que medio me gusta)

Las barras y las estrellas se adueñan de mi bandera
Y nuestra libertad no es otra cosa que una ramera
Y si la deuda extranjera nos robo la primavera
Al diablo la geografia se acabaron las fronteras

Si el Norte fuera el Sur
serian los Sioux los marginados
Ser moreno y chaparrito seria el look mas cotizado
Marcos seria el Rambo Mexicano
Y Cindy Crawford la Menchu de mis paisanos
Reagan seria Somoza
Fidel seria un atleta corriendo bolsas por Wall Street
Y el Che haria hamburguesas al estilo double meat
Los Yankees de mojados a Tijuana
Y las balsas de Miami a la Habana, si el Norte fuera el Sur

Nota: Aquí es que se empieza a complicar la vaina:

¿Quien es el para criticar las penurias de los nativos de América? Desde el Encuentro de Colón al Nuevo Mundo, los aborigenes (incluidos los de Norteamerica) han sufrido maltrato, discriminación, persecución, etc. para que este carajo ponga por encima las desgracias de los aborígenes latinoamericanos con la de los norteamericanos. Ya que todos somos iguales ante la Historia.
Es injusto comparar héroes de ficción norteamericanos con líderes subversivos latinoamericanos. O utilizar a líderes de la izquierda haciendo cosas que suelen hacer los derechistas. Ellos de por sí son mas iconos capitalistas que comunistas.

Seriamos igual o tal vez un poco peor
Con las Malvinas por Groenlandia
Y en Guatemala un Disneylandia
Y un Simon Bolívar rompiendo su secreto
Ahi les va el 187, fuera los Yankees por decreto

Nota: Que yo sepa. Bolívar, lo único (fuera de sus heroicas hazañas) extraordinario que hacía era correr tras las mujeres (eso causo que muriera a tan temprana edad).

Las barras y las estrellas se adueñan de mi bandera
Y nuestra libertad no es otra cosa que una ramera
Y si la deuda extranjera nos robo la primavera
Al diablo la geografia se acabaron las fronteras

Si el Norte fuera el Sur, seria la misma porqueria
Yo cantaria un rap y esta cancion no existiria

Nota: Preferiría que cantara un rap o una versión de algún compositor venezolano, a que creara un versos ridículos pseudo-izquierdista en que Reagan y Somoza se confunden. Por que para mí SON LA MISMA VAINA.
https://vimeo.com/17795219
De Ves en Mes Análisis hecho por Mago Fernan
Grado de Apestosidad 10/10

De vez en mes te haces artista
Dejando un cuadro impresionista

(Metaforizar una menstruacion con el impresionismo no se le hubiera ocurrido ni al mas bizarro de los poetas beat... o si, pero hubiera sido una genialidad mientras que en vos es.... un asco)
Debajo del edredón

De vez en mes con tu acuarela
Pintas jirones de ciruelas
Que van a dar hasta el colchón

(Acuarela- ciruelas, rima barata...Jirones de ciruelas! al periodo!!! Permiso... voy a vomitar)

De vez en mes un detergente
Se roba el arte intermitente (detergente- intermitente... rima barata)
De tu vientre y su creación,
Si es natural cuando eres dama (Si, eso si, es mucho mas natural que menstrues cuando eres Dama que Caballero, como no.)
Que pintes rosas en la cama (Rosas en la cama.... Dios querido)
Una vez de vez en mes…

De vez en mes
La cigüeña se suicida (La cigueña se suicida y el repollo se marchita y la semillita se seca... etc etc etc)
Y ahí estas tú tan deprimida
Buscándole una explicación

De vez en mes
El cielo te roba el milagro (Por que el cielo? Que tiene que ver la esfera celeste con el periodo de fertilidad?)
El tiempo te hace un calendario (El tiempo te hace un calendario? Y eso que querra decir?)
De una vez, de vez en mes

De vez en mes
Tú me propones
Huelga de hambre (Lo que te propondra es abstinencia, no huelga de hambre)
Yo algo de imaginación. (Eso es lo que propones o a lo que te resignas?)

De vez en mes la luna nueva (Se ve que la niña no menstrua en cuarto creciente)
Viene a quitar lo que renueva (Quitar lo que renueva? Renovar lo que quita? Da lo mismo, bah!)
Y a colocar otra ilusión

De vez en mes soy invisible
Para intentar en lo posible
No promover tu mal humor (esta estrofa no esta tan mal... es mediocre, pero en tu caso es una honrosa excepcion)

De vez en mes no hay quien te aguante
Y es tu pecado estar distante
Y otro peor quedarme ahí(Que quiere decir pecado estar distante? pecado para quien? para ella? y que el se quede alli tambien es un pecado peor? para quien? No entieendooo!))
Y aunque hay receso obligatorio
Y el cielo se hace un purgatorio (El cielo un purgatorio... no es buena analogia. La logica hubiera sido un infierno pero en ese caso no hubiera rimado con obligatorio)
Te amo más de vez en mes

De vez en mes
La cigüeña se suicida
Y ahí estas tú tan deprimida
Buscándole una explicación

De vez en mes
El cielo te roba el milagro
El tiempo te hace un calendario
De una vez, de vez en mes

De vez en mes
Tú me propones
Huelga de hambre
Yo algo de imaginación.

De vez en mes
Tu vientre ensaya para cuna (Es una forma bonita- y cursi- de decir que se prepara para procrear. Aunque eso no es lo que ocurre cuando se menstrua, sino todo lo contrario... o ahora estamos hablando de la ovulacion?)
Tu humor depende de la luna (Vuelta a interferir los astros!)
Y yo te quiero un poco más (Aqui es donde hacer notar tu parte mas tierna... que no es el cerebro, como hubiera podido creer alguno)

De vez en mes
A ti te da por tomar siestas
A tus hormonas por las fiestas (fiestas? las hormonas de fiesta? Ah. la rima es para siesta perdon)
Y el culpable siempre yo (Culpable de las fiestas, de las siestas o de escribir canciones como estas? Bueno, he podido rimar yo tambien!!!)

De vez en mes
No hay más reloj que el de tu cuerpo
No hay más luz que la que das (Luz? Procurare contar con una mujer en esos días para los reiterados cortes de energía que azotan mi ciudad)
Es impresionante toda la rima barata que hay en sus canciones y eso no es todo plagia ideas de cantautores mas respetables:
Vivo justo detrás de la esquina no me acuerdo si tengo marido si me quitas con arte el vestido te invito al champan… (…) y después, para que mas detalles ya sabéis.. copas, risas, excesos ¿Cómo van a caber tantos besos en una canción?”
Joaquín Sabina - Peor Para el Sol 1992
Me dijo doble en la esquina iremos hasta mi casa después de un par de tequilas veremos que pasa para que describir lo que hicimos en la alfombra si basta para resumir que le besé hasta la sombra
Ricardo Arjona - Historia de Taxi - 1994
Así que Arjona, deja de ser un poeta de baño y vuelve a algunas de tus antiguas facetas (como la de basquebolista que ibas muy bien) y dejale el trabajo a poetas de verdad (Grande Jorge Drexler!!!)
Les dejo un video desconocido de una canción que sonó mucho aquí en Venezuela en la voz de un jovencísimo Arjona (1000 bolívares fuertes de premio para el que recuerde quien la interpretaba originalmente y en que época[fue tema de fondo en una telenovela de ese tiempo]):
https://www.youtube.com/watch?v=FdqoiV4-kQk
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2017.08.14 08:53 Subversivos Odio a muerte en la España profunda

Sucedió el domingo 26 de agosto de 1990 a última hora de la tar­de en un lugar llamado Puerto Hurraco, un pueblo profundo de Ba­dajoz con 205 habitantes censados y protegido por dos montes ne­gros con forma de ala. Los hermanos Emilio y Antonio Izquierdo, de 56 y 58 años, se apostaron en un callejón, descargaron sus escopetas de repetición y abatieron a quince personas. Nueve de ellas murie­ron entre esa fecha y el 10 de septiembre y las seis restantes fueron reponiéndose con desigual fortuna: todas han quedado marcadas por la tragedia, pero algunas tendrán que soportar el recuerdo en una silla de ruedas.
LOS SUCESOS DE EL PAÍS Puerto Hurraco, odio a muerte en la España profunda Los reportajes y ensayos de esta veraniega serie han sido extraídos del libro Los sucesos de EL PAÍS, publicado en 1996 como parte de la conmemoración de los 20 años del diario, lanzado el 4 de mayo de 1976. Históricas firmas del periódico, como Rosa Montero, Juan José Millás o Jesús Duva desmenuzan algunos de los crímenes que han marcado la reciente Historia de España, de la matanza de Atocha al crimen de los Marqueses de Urquijo.
En un principio, los hermanos habían venido decididos a asestar un golpe de muerte a la familia Cabanillas —las dos hijas de Antonio Cabanillas, de trece y catorce años, fueron las primeras en caer—, sus enemigos frontales desde los años veinte, pe­ro el olor de la pólvora y la sangre que corría pendiente abajo por la calle principal les dejó clavados en el suelo y en el gatillo. Al final, dispararon sobre todo lo que vieron. Emilio huyó al monte después del primer cargador. Antonio se quedó allí todavía un rato, hasta agotar el segundo. Horas después, de madrugada, la Guardia Civil tuvo que sacar a tiros a los dos hermanos de un cercano olivar en el que se habían refugiado —tanto, que dos guardias civiles resultaron gravemente heridos. Luego, se comentó que por qué no habían huido, por qué habían quedado atrapados en el lugar rabioso de su cri­men. Tal vez, la venganza, que les había atado a Puerto Hurraco du­rante toda la vida, les atara también después de llevarla a cabo.
El suceso se vivió en España con la extrañeza y el temor de quien se encuentra frente a páginas del pasado resucitadas con actores de carne y hueso. La década recién inaugurada quería significar el ine­luctable fin de aquella otra España de oscura conciencia, aislada del mundo y sobreviviendo dificultosamente de recursos escasos y entre penas y culpas que se colaban por los callejones históricos del pesi­mismo y de la tristeza. Eso había terminado. Estábamos en Europa y ya habíamos dado los primeros pasos hacia una modernidad con­sensuada por los propios y arropada por los extraños. Muchos vie­ron en Puerto Hurraco una fotografía antigua o el último latigazo de un mundo que se extinguía, pero muchos otros se enfrentaron, con una perplejidad interrogante, a un suceso real y presente que ponía en cuestión la idea actual de España, siempre vista a través del pris­ma urbano, cubierta por la sombra avanzada de la capital y de las capitales. Aquí se cifraba la incógnita: se trataba del pasado o se tra­taba de ignorancia del presente.
Dos días después de la matanza, el suplemento dominical del dia­rio EL PAÍS envió a quien esto escribe y al fotógrafo Miguel Gener a buscar las claves de un suceso que reunía paradojas suficientes co­mo para pensar que la averiguación no había concluido con la me­ra información del desastre.
Detrás de los visillos
La primera impresión de Puerto Hurraco, una estrecha calle principal en cuesta, a última hora de la tarde espesa y caliente de agosto, con una mujer que todavía fregaba en las paredes y en el cemento las manchas de sangre, y puertas cerradas a cal y canto, fue la de estar visitando un pueblo con gente vigilando detrás de los visillos de la ventana. De vez en cuando se escuchaba, casi exagera­damente, casi como si uno se lo estuviera inventando o esperase in­ventárselo, un cerrojo que recorría la calle, que salía del pueblo y que se perdía en una resonancia entre los omóplatos de los dos mon­tes negros que planeaban siniestramente sobre las casas blanquea­das. No había nadie en la calle y las únicas figuras visibles eran las de dos guardias civiles sentados en un cuatro latas ladeado sobre una cuneta a la entrada del pueblo.
MÁS INFORMACIÓN Puerto Hurraco, odio a muerte en la España profunda Todo lo publicado en EL PAÍS sobre el caso 2015: Puerto Hurraco quiere olvidar 2010: El último de los asesinos se ahorca en su celda 1994: 688 años de cárcel para los hermanos Izquierdo De vez en cuando, algún vecino cruzaba velozmente y miraba al­rededor como si tuviera que cerciorarse del lugar en que vivía. Con el paso del tiempo, se terminaba descubriendo a otros periodistas y fotógrafos, que salían apresuradamente de una casa para entrar en otra y que ya habían adoptado los hábitos clandestinos de la pobla­ción. El día que siguió al entierro de las víctimas, entre el fragor de cepillos que intentaban borrar la sangre del domingo, un vecino pi­dió a los reporteros que no se marcharan, «porque así se sentían más protegidos». Pero, al mismo tiempo, no aceptaba hospedajes «por temor a represalias». La guerra de Antonio y Emilio Izquierdo ha­bía derivado en una guerra interna: a ver quién dice y qué a los pe­riodistas.
En los días siguientes a la matanza, uno de los aspectos más sorprendentes —para un recién llegado— era el clima de tensión que se había creado entre los propios vecinos. Daba la impresión de que la alarma no había dejado de sonar todavía y de que esta vez el peligro no iba a venir de afuera —Emilio y Antonio vivían en Monte­rrubio de la Serena—, sino de los intestinos de la aldea. La razón, sencilla, pero que tardaba en descubrirse, tenía que ver con los in­trincados lazos de parentesco de los habitantes de Puerto Hurraco. Los Izquierdo y los Cabanillas se odiaban, y el hecho es que una buena parte de las familias de Puerto Hurraco eran Cabanillas o Iz­quierdo, pero una parte aún mayor había mezclado sus apellidos con el sistema endogámico tan habitual en las zonas rurales y aisladas del interior de la península. De forma que los Cabanillas Izquierdo o los Izquierdo Cabanillas suponían un verdadero grueso de la po­blación.
El cementerio era una prueba contundente de esta tupida red de peligros. Situado a un costado de la carretera general, rodea­do de un campo que parecía en estío permanente, mostraba con to­da claridad y en letras de molde la hegemonía de los dos apellidos y de sus mezclas. Para mayor enrarecimiento, en la catástrofe del do­mingo había muerto una cuñada del marido de Emilia Izquierdo, la tercera hermana en discordia junto a Luciana y Ángela —a las que más tarde se acusaría de haber inducido a sus hermanos al asesinato.
En esos días, cada cual podía imaginar la amenaza en el interior de su propia casa o lindando con la del vecino. Todo dependía del bando en que cada uno decidiera alistarse o se sintiera incluido, ha­bida cuenta de que todos y cada uno tenían innumerables posibili­dades de pertenecer a ambos. Por tanto, una cierta arbitrariedad surgida de lo que no se sabía del otro, del próximo, cuyos verdade­ros sentimientos podían haber estado escondidos o disimulados para brotar ahora repentinamente, se unía a la conmoción y al miedo generalizado. La ecuación resultante era, pues, miedo más arbitra­riedad y su solución, una incógnita. Curiosamente, esos mismos tér­minos habían estado, como se vería después, en el origen de la tra­gedia.
Los días que siguieron al suceso fueron días temidos. Había mie­do al regreso de las hermanas presuntamente instigadoras, Luciana y Ángela, evaporadas desde la semana anterior; miedo a Antonio Cabanillas, el padre de las niñas asesinadas; miedo a la respuesta de las distintas ramas de las distintas f31nilias, dentro y fuera del pue­blo; y, sobre todo, un miedo contagioso a que la cuerda del último drama tirase de otros dramas sobre los que el olvido había trabaja­do como una lápida. Algunos vecinos hablaban ya de hacer las ma­letas y de cerrar los escasos negocios. Se temía el éxodo.
Fuera de esto, existía también una aprensión —causada por esta estructura de parentesco— relacionada con que ciertas historias sa­lieran a la luz. Una especie de pudor repentino de una aldea endo­gámica acostumbrada a guardar sus conflictos. Y también un tem­blor vergonzoso a aparecer como el reflejo miserable de esa España profunda, tan traída y llevada por los libros, por el cine y por la te­levisión, de niños en las tinajas, campesinos obtusos y sanguinarios, y malevolencia rural.
En el fondo, con unas cosas y con otras, se estaba jugando la su­pervivencia del pueblo. Había algo más que una disputa sangrienta entre familias: se había puesto en peligro la supervivencia colectiva.
Cuando los vecinos se decidían a hablar era para defender esa su­pervivencia. Insistían, de un modo que se dirigía en primer lugar a su propio convencimiento, como si la presencia del interlocutor sir­viera sobre todo para escucharse a sí mismos, en que el estallido no afectaba más que a los «amadeos» y a los «patas pelás», ramas par­ticulares de los Cabanillas y de los Izquierdo. Aceptar la idea de una guerra entre los Cabanillas y los Izquierdo, sin matices y sin reduc­ciones, era transigir con la idea de una guerra universalizada y con la previsión de una hecatombe a la vuelta de la esquina. Fuera co­mo fuese, el primer gesto de la supervivencia consistía en espantar los fantasmas de una contienda colectiva, particularizando el con­flicto hasta contenerlo en su territorio más pequeño.
La supervivencia, además, merecía la pena en términos objeti­vos. Los términos estaban relacionados con la reciente prosperidad del pueblo, tradicionalmente dedicado a la aceituna, el grano, los cerdos y las ovejas. Las subvenciones estatales y el empleo comuni­tario habían hecho crecer el nivel de vida en los últimos cinco años. Se veían casas nuevas y reformadas por todas partes, las calles es­taban asfaltadas y en los pequeños negocios se respiraban aires de beneficio. Para entenderlo mejor, había que remontarse a la historia de una aldea que no conoció la electricidad hasta los años se­tenta, el agua corriente hasta los ochenta y el asfaltado de las calles hasta hacía seis años. Por primera vez, aquella conciencia colecti­va, secularmente cerrada al mundo, había empezado a asomarse a él. Los defensores de la tesis de la tragedia aislada luchaban con­tra la memoria en una atmósfera de pólvora antigua. Era la memo­ria de una aldea fundada por familias Izquierdo provenientes del cercano Helechal en el siglo pasado y que, a principios de la centu­ria, se encuentran conviviendo con extraños que regresan de una emigración cubana.
En ese momento comenzó la guerra, la guerra de los Camariches (Izquierdo) contra los Habaneros (Cabanillas). Es decir, la guerra de los fundadores contra una familia de intrusos llegada de Cuba. A la vista del entramado presente de parentescos, la resurrección de ese conflicto significaría la guerra de todos contra todos. Después de tan­tos años, y estando tan cerca ya del mundo contemporáneo, los habi­tantes de Puerto Hurraco temían, tras el nefasto domingo de agosto, levantarse por la mañana pensando que cualquiera podía ser un ene­migo, que la fiera dormida podía despertar y llenar el aire de zarpa­zos. Como si no hubiera pasado el tiempo o como si hubiera dado igual que el tiempo hubiera pasado. En ese aspecto, sus sentimientos eran muy semejantes a los sentimientos con que el resto del país les contemplaba. Mientras el país entero, a su vez, se sentía observado por los nuevos y modernos amigos europeos, los mismos que habían surtido la leyenda negra española de hechos que la confirmaban ejemplarmente, de hechos muy semejantes a los de Puerto Hurraco. Seguramente, Puerto Hurraco hizo que los españoles se volvieran tan hipersensibles a la observación como los propios vecinos, y también desde esa oscura culpabilidad nutrida por la incertidumbre y la ig­norancia.
La historia olvidada
Existía, por tanto, una historia de Puerto Hurraco, una historia escondida y, al parecer, fatalmente olvidada, a la que se había re­gresado brutalmente a causa de ese mismo olvido.
Hacia 1920. Unos niños juegan en el polvo marrón de una calle­juela. Los hombres arrastran sus mulas en el campo y las dos len­guas de piedra negra que desde la montaña lamen Puerto Hurraco lanzan chispazos de luz. Los niños son Ángel Cabanillas, apodado El Rapa, y los hijos de La Torcía y La Daniela, ambas de familia Iz­quierdo. De pronto, se enredan en una gresca. El Rapa, de catorce años, se marcha a su casa. Al cabo de un rato, cuando quiere salir de nuevo a la calle, La Torcía y La Daniela le esperan armadas. La madre de Ángel Cabanillas no le deja salir. El incidente crea una tensión desproporcionada entre las familias. No hay un previo con­flicto de tierras, ni otro conocido. Pero la tensión alcanza los años si­guientes, cuando las familias aparecen en la historia completamen­te enconadas.
Año 1928 o 1929. Luis Cabanillas se interpone en la amistad de su hermana Matilde con Alejandro García Izquierdo. Alejandro pide ayuda a los parientes Izquierdo y traman esperar a Luis a la salida del salón de baile de Marcelo Merino. Son las últimas horas de la fiesta, el ambiente del salón está espeso y un amigo de Luis abre la ventana. Por encima de los tejados distingue el perfil lunar de los montes y, con la misma luz, a Alejandro y a sus primos apostados en una de las callejuelas. Luis hace cuestión de honor en salir mientras tantea la navaja que lleva en el bolsillo del pantalón. Antes de que los Izquierdo reaccionen, asesta una puñalada en el cuello a Alejan­dro García. El acuchillado nunca llegó a recuperarse totalmente. «Se quedó como atontado.» Luis Cabanillas fue condenado a siete me­ses de cárcel ya posterior destierro en Peñarroya.
Año 1935. Se repite el suceso con distintos protagonistas e inversa fortuna. Un baile en una fiesta cercana. Basilio Cabanillas ronda a Amelia Izquierdo, prima de Daniel Izquierdo, por mote El Dentis­ta. Al parecer, Basilio y Amelia se entienden. El Dentista interrum­pe la escena y discute con Basilio. El clima se caldea a lo largo de la noche. Finalmente, El Dentista lanza una amenaza y se marcha. Ba­silio regresa al pueblo caminando, sorteando pedregales y olivos en una noche cerrada. El Dentista surge de entre unos matorrales y le apalea hasta tumbarlo. Basilio consigue llegar a su casa y de allí a un hospital de Badajoz, donde tardará semanas en reponerse. Daniel Izquierdo, El Dentista, fue encarcelado y años después tuvo que pa­gar fianza para conseguir la licencia de escopeta.
Hasta estas fechas, los conflictos responden al esquema de Ca­mariches contra Habaneros. No hay disputas materiales de ninguna especie. Las disputas tienen trasfondo grupal y las heredan los pa­rientes por extensión consanguínea y cronológica. Se trata de los fundadores y de los emigrantes que legan a su descendencia una probable competitividad a escala local y sólo explicable dentro de un entorno cerrado donde el roce produce una marca cuya exposición continua tiende a pasar por herida.
El resto forma parte de una historia más y mejor manejada por los que todavía viven. Pasaron 26 años desde las andanzas de El Dentista hasta la desgracia siguiente. En ese plazo largo, que no se­ría el único de magnitud que mediaría entre catástrofes, los Cabani­llas y los Izquierdo debieron de fundirse en una maraña de lazos de parentela, que hoy son inextricables y amenazadores. Estos lazos parecían configurar una paz decisiva. Pero en Puerto Hurraco la paz ni se decide ni tiene dueños.
Años 50. Amadeo Cabanillas Caballero y Manuel Izquierdo, llama­do Mal Tiempo, echan ovejas en los tristes pastos de Puerto Hurraco. Las fincas lindan. No hay cercado, sólo un golpe largo de tierra amon­tonada que las separa. Las ovejas entienden mal la delimitación y se la saltan sin reflexionar. Otra gresca, de no grandes dimensiones, pe­ro que se conserva en la memoria como un hito de este prolongado ca­mino de desavenencias. El que algo así se conserve en la memoria es lo más inquietante de todo.
Año 1961. Se produce el primer choque entre Antonio Cabanillas -el padre de las niñas asesinadas-, todavía niño, y los futuros cri­minales de sus hijas, Emilio y Antonio Izquierdo. «Al niño le tupie­ron la boca de hierba.» El padre de las niñas asesinadas negó en esos días aciagos de agosto que tuviera jamás un roce con Antonio y Emi­lio. Aunque lo negaba no como si negara el hecho, sino como si ne­gara cualquier especie de memoria. Mientras se dirigía con su trac­tor al campo, dos días después de las desgraciadas pérdidas, de la boca de Antonio Cabanillas se escapaba la palabra «maldad» con una certeza religiosa.
El caso es que, sin moverse de la fecha, Amadeo Cabanillas Ri­vera, hijo del otro Amadeo y hermano de Antonio, discutió con Jeró­nimo y Luciana, hermanos de Antonio y Emilio por el asunto del chaval. Luciana se rompe un brazo al caer empujada por Amadeo: ésta es toda la historia de amor que vivieron y que en 1990 levanta­ba especulaciones acerca de un despecho sentimental que habría ali­mentado la última fase del resentimiento. Jerónimo esperó en la fin­ca de Las Pelícanas a Amadeo y lo mató de una cuchillada. Años de cárcel, psiquiátrico y destierro a Monterrubio, a seis kilómetros. El pueblo donde vivían y desde el que tramaron los hermanos Izquier­do la matanza.
1984, veintitrés años más tarde. La casa de Isabel Izquierdo, ma­dre de los convictos y hermana de Mal Tiempo, se incendia. La ma­dre muere, y las hermanas, que estaban esa noche en la casa, acusan a Antonio Cabanillas de haber prendido el fuego y al pueblo entero de no haberles ayudado. Lo cierto es que olvidaron a su madre entre las llamas y que muy pocos vecinos llegaron a despertarse esa noche.
  1. Jerónimo repite cuchillada en la Cooperativa de Monterru­bio, esta vez sobre Antonio Cabanillas, que tiene que ser ingresado. A partir de este momento, los Patas Pelás se enclaustran en su feu­do de Monterrubio. Los hermanos se dedican a jugar a las cartas y a toma: helados de corte, una especie de pasión. Luciana y Ángela van clamando justicia por las calles, se arrodillan delante del cuar­telillo de la Guardia Civil y obligan a los vecinos a desenchufar los frigoríficos ya parar los relojes de pared, por temor a que camufla­ran bombas. Una existencia entre la locura y el miedo, alimentada por confidentes y enzarzadores. Después de que la locura y el miedo hubieran fermentado lo suficiente y se hubieran descompuesto en su propio caldo de cultivo, llegó el domingo sangriento, tras las fiestas de agosto. «Vengo a por el Puerto, esto vengo esperando hace seis años», dicen que gritaba Emilio Izquierdo desde el callejón entre descarga y descarga de su repetidora.
Ruido de cerrojos
Esta historia pudo componerse a partir de fragmentos, de confi­dencias a media voz, hechas en el pequeño bar donde los parro­quianos se limitaban a jugar a las cartas y a vigilar permanente­mente a los periodistas o, tras llamar a alguna puerta, atravesar un largo pasillo y quedarse en el patio del fondo mientras los dueños de la casa echaban los cerrojos. Jamás se confiaban en grupo. Las úni­cas posibilidades dependían de encontrar a solas al interlocutor o de sacarle de la proximidad de los otros. Las mujeres y los hombres ha­blaban en su casa sólo a condición de que no estuviera el cónyuge. La mutua vigilancia a que todos se sometían daba como resultado un silencio a medias y, muchas veces, ficciones o falsedades.
Los más proclives a soltarse, y no mucho, eran los emigrantes que habían regresado para las fiestas y los que habían tomado la deci­sión de marcharse. Por lo general, se negaban a dar el nombre y sólo apuntaban la rama de Izquierdo o Cabanillas a la que pertenecían y cuya posición estratégica en el conflicto era prácticamente imposi­ble desentrañar para el forastero. La mayoría hablaba como Caba­nillas en esos momentos, pero un ligero contraste con el siguiente in­terlocutor arrojaba la idea contraria. No decían su nombre, aunque se denunciaban entre ellos. «Ése con el que dice que ha hablado es un Amadeo» o «ese es un Pata Pelá».
Al llegar la noche, los guardias civiles recomendaban severamen­te que los periodistas dejaran el pueblo. Entonces sí que sonaban los cerrojos más allá de toda atmósfera literaria. Miguel Gener hizo unas espléndidas fotografías de lo que era la noche en Puerto Hurraco, aguantando en aquella oscuridad tensa en la que las luces de los fa­roles se pegaban al suelo y dejaban recortado por encima el cielo an­cho, espeso y nocturno, de las tierras pacenses. Esas fotografías con­siguieron reproducir las tenebrosas impresiones que podría haber sentido cualquiera que se acercara a Puerto Hurraco horas después de la, carnicería. Algo así como meterse en un poblado fantasma del viejo Oeste, pero sin épica, cruzado por caminos que se fundían en la noche y con una carretera cercana que parecía el tramo final de todas las carreteras del mundo. Dentro de las casas, las luces se apa­gaban enseguida y entonces el cielo oscuro empezaba a pesar y a desplomarse como la tapa de un ataúd.
En Esparragosa o en Zalamea, a pocos kilómetros, la noche se vi­vía de muy distinta manera. La gente salía a tomar el fresco al qui­cio de la puerta, se veían corros de adolescentes en las puentecillas y paseantes que se adentraban en la tiniebla de los senderos. Eran las horas para respirar un poco de aire, después de los cuarenta gra­dos de secano que habían carbonizado el día. En Puerto Hurraco no se respiraba, los habitantes parecían contener el aliento hasta que pasara algo que se sentía próximo y fatal. Esa noche calurosa de en­cierro daba la verdadera temperatura del ánimo de la gente.
El día 30 de agosto las hermanas Izquierdo, Ángela y Luciana, salieron de un escondrijo de Madrid y tomaron el expreso de Bada­joz. A partir de ese momento iniciaron su escabroso periplo entre las pretensiones del fiscal, que las acusó de conspirar junto a sus her­manos -aunque la Audiencia de Badajoz revocó en febrero de 1992 el auto de procesamiento-, y su inexorable destino psiquiátrico en Mérida. Pero durante los cuatro días en que estuvieron desapareci­das, Ángela y Luciana se presentaban como la clave que podía des­cifrar los enigmas. Y también disolver el sentimiento de amenaza in­mediata que todavía pesaba sobre las gentes de Puerto Hurraco. Su desaparición había prolongado la inquietud, porque, sin lugar a du­das, tanto para los de Puerto Hurraco como para quienes estaban al tanto en Monterrubio de la Serena, había una diferencia sustancial entre el dedo que había apretado el gatillo y el cerebro que había en­viado la orden.
La casa de Monterrubio era una casa de pueblo de dos plantas pe­queñas embutida en una hilera y tan cerrada a cal y canto como, según decían, lo había estado en los últimos años, cuando los hermanos y hermanas Izquierdo vivían en ella. El diagnóstico del vecindario era tan concluyente como lo fue después el de la Audiencia. Eran dos mu­jeres mayores, de 49 y 63 años, prematuramente envejecidas, cuya existencia estaba organizada alrededor de los líos vecinales, que salían dando gritos de su casa y recorrían las calles insultando a sus parien­tes de Puerto Hurraco y a cualquiera de Monterrubio que se cruzara con ellas, que peregrinaban regularmente al cuartelillo y que, simple­mente, «no podían estar bien». En contraste, Emilio y Antonio rara vez protagonizaban un altercado. Parecían bastante pacíficos o quizá sólo tranquilos y, según la opinión del coro popular de Monterrubio, absolutamente dominados por sus hermanas.
Ninguno de los cuatro se había casado. La única pista sentimen­tal relacionaba a Luciana con Amadeo Cabanillas, en el famoso episodio que concluyó con fractura de huesos para la mujer y que inau­guró la última fase criminal entre las familias antagonistas. Luciana negó en días posteriores que hubiera existido semejante posibilidad, como no podía ser de otra manera. Los cuatro hermanos, por lo de­más, apenas salían de la casa de Monterrubio, donde las persianas estaban permanentemente bajadas y los pestillos echados. Allí fue­ron re cociendo su animadversión y sus malos sentimientos durante seis años.
Con todo ello viene el dilema. La matanza de Puerto Hurraco pue­de ser contemplada a la luz de una historia secular de rencillas y con­flictos que culminó de esa manera como podía haber culminado de cualquier otra parecida, o bien esa tragedia hay que observarla a tra­vés de esta última escena, mucho más reducida, mucho más actual, mucho mejor iluminada. Si fuera así, lo que se ofrece a la vista es el cuadro de cuatro hermanos encerrados en sí mismos, con antece­dentes psiquiátricos y con manifestaciones de desequilibrio patentes, aislados en un pueblo de Badajoz que ni siquiera es el suyo, armados hasta los dientes y profiriendo amenazas constantes, ante la pasivi­dad de instituciones y vecinos. Después se conocería el dominio pa­tológico que los mayores ejercían sobre los pequeños y también sal­drían a la luz abultados rumores sobre la vida de los Izquierdo. Pero no había ninguna necesidad de ello, porque un simple vistazo a los historiales clínicos, al entorno familiar en el que habían crecido y aprendido, a su vida cotidiana y a sus hechos cotidianos, habría bas­tado para anticipar un pronóstico de lo que podría ocurrir y de lo que fatalmente ocurrió.
Los desheredados
La historia de la España negra y profunda siempre ha servido ha­cia dentro y desde fuera. Desde fuera, el que más y el que menos ya sabe cómo ha funcionado. Pero, paradójicamente, también ha sido eficaz a la inversa, tapando la desidia de la sociedad civil y de las instituciones públicas, y arrojando al pozo sin fondo de la concien­cia de un pueblo que se ha movido entre la supervivencia y el olvi­do todos los desastres que nadie era capaz de asumir.
Desde un punto de vista literario y dramático conmueve descubrir que un pueblo de doscientos habitantes guarde en su memoria cen­tenaria un arsenal de disputas que van desde lo ridículo hasta lo ca­tastrófico, con nombres y apellidos, con detalles minúsculos trasmi­tidos de padres a hijos como las palabras de una liturgia, y que la tragedia corone finalmente esta memoria. Pero desde el punto de vis­ta de los hechos, lo único que se acerca a los motivos verdaderos —más allá de las leyendas que nos dejan tan enaltecidos como vulne­rables— es la constatación de que cuatro personas enfermas, indivi­dual y socialmente enfermas, armadas, aisladas y sin escapatoria an­te el mundo, explotaron un mal día en un clima colectivo de asombro que sustituyó automáticamente a una colectiva indiferencia.
Como en las malas películas, todo trató de resolverse judicial­mente. Los juicios tienen la virtud de aplicar condenas y de trasfe­rir las ideas de bien y mal a la potestad de un tribunal o de un ju­rado que, en realidad, sólo se ocupa de crímenes y castigos. El juicio de los hermanos Izquierdo causó la misma expectación que la trage­dia y dejó las cosas en el lugar donde se quedan las cosas intocables.
El 17 de enero de 1994, Antonio y Emilio Izquierdo se sentaron en el banquillo de los acusados, cuando ya se había decidido la re­clusión de sus hermanas en el hospital psiquiátrico de Mérida con un diagnóstico de «delirios paranoides». José Gómez Romero, el psi­quiatra que las tenía a su cargo, declaraba en esas fechas, tres años y medio después de su ingreso, que «Luciana y Ángela han mejora­do algo, poco a poco, pasean con otras internas y, sobre todo, Ánge­la ha desarrollado un poco de su personalidad, condicionada por la de su hermana hasta el punto de que, al principio, las cogías por separado y te hablaba utilizando las mismas expresiones que Lucia­na» (EL PAÍS, 23 de enero de 1994). En el juicio, los peritos psiquiá­tricos llegaron a la conclusión de que Emilio y Antonio Izquierdo su­frían «alteración de la personalidad de carácter paranoide». Cosa que, al parecer, «no alteraba el plano de la conciencia», si bien «so­bre esta personalidad, que constituye terreno abonado, hay una vi­vencia (la muerte de la madre) que es vivida de forma muy trau­mática por estas personas y se convierte en una idea sobrevalorada (la venganza) que invade el campo psíquico del sujeto. En este sen­tido estimamos que su capacidad volitiva podría estar disminuida» (EL PAÍS, 18 de enero de 1994). Dado que la psiquiatría se mueve por el mundo como si fuera una ciencia, hay cosas que los legos no pue­den entender. Por ejemplo, el que la conciencia no se altere cuando hay una idea sobrevalorada que invade el campo psíquico del suje­to, disminuyendo además su capacidad volitiva. Misterios del ser.
Los magistrados, en los fundamentos de derecho, afirmaron además que Emilio y Antonio no eran enfermos mentales, exponiendo el he­cho de que ambos «eran capaces de manejar un rebaño de ovejas de unas 1.000 cabezas» y que tenían fincas arrendadas, «consiguiendo, a pesar de la crisis por la que atraviesa el campo, poseer una carti­lla de ahorros con unos diez millones» (EL PAÍS, 26 de enero de 1994). Es decir, habría una relación inequívoca entre la salud mental y la gestión económica y agropecuaria. Estaríamos aquí ante una especie de protestantismo psicológico —visto a través de la doctrina de la predestinación mental.
Así pues, los delirios paranoides de los hermanos y de las herma­nas Izquierdo tuvieron distinto final como consecuencia de la dife­rente relación con el gatillo. La justicia actuó sobre los hechos y se limitó a sancionarlos, salomónicamente, con sus dos espadas con­temporáneas: el psiquiátrico y la cárcel. El 25 de enero de 1994, An­tonio y Emilio Izquierdo fueron condenados a 688 años de cárcel perfectamente divididos entre ambos como autores criminalmente responsables de nueve asesinatos consumados y seis frustrados. Los ponentes afirmaron que los dos hermanos prepararon por «vengan­za» un «plan de exterminio del mayor número de habitantes posible de Puerto Hurraco».
Aunque la Justicia dictó sentencia, y con ella la sentencia del ol­vido o del comienzo del olvido, lo cierto es que, más que disipar la temida imagen de España, la reveló en fotografías nuevas. La mitad locos o idiotas, la mitad asesinos carniceros. Y, sin embargo, habían pasado muchas otras cosas sobre las que no se podía dictar senten­cia como la abrumada existencia de esas cuatro personas encerradas en una casa de Monterrubio de la Serena hablando con sus fantas­mas en un idioma delirante, o la supervivencia en un entorno capaz de trasmitir de generación en generación la forma en que unas ove­jas se saltaron unas lindes de tierra amontonada para provocar una refriega. El mundo es complicado y la ley lo simplifica en términos de habitabilidad convencional, cuando la ley se cumple. Pero, con toda certeza, la masacre de Puerto Hurraco debió servir para llevar a la superficie una imagen de la España actual más allá de los tópi­cos y de las ideas conformadas a las que invita la desidia intelectual de la que somos ancestrales herederos. Muchas regiones rurales es­pañolas están todavía iniciando el siglo XX y esta situación no se re­fiere solamente a medios materiales de vida o a capacidad de pro­mover recursos, sino también al lugar que ocupan en el proyecto de este país. El abandono a su locura de los cuatro hermanos Izquier­do podría ser también el abandono a que se ha sometido a una vas­ta extensión de la vida española que no encuentra su sitio en ningún proyecto y que no se ve reflejada en ningún futuro. La España ne­gra no está hecha de ningún material particular. Si está hecha de al­go es de los ojos que no quieren mirarla.
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2017.06.18 17:59 EnciclopedistadeTlon Domingo de lectura 50: Soriano, Schmich, A. Reyes, García Lorca y Speed McNeil

Cada domingo elegimos al azar cinco textos del documento online en el que cargo las sugerencias de todos.
 
 
Los textos de este domingo (Tirada de números)
 
1) Ficción breve: “El penal más largo del mundo” de Osvaldo Soriano, sugerido por justroku.
Osvaldo Soriano (1943-97) fue un escritor y periodista argentino, uno de los autores más vendidos en su país en las décadas de 1980 y 1990. En sus obras combina el humor con la crítica política hacia la dictadura que lo llevó al exilio. Sus temas predilectos son el fútbol y el policial noir.
 
2) No ficción breve: Ensayo “Los consejos, como la juventud, se desperdician en los jóvenes” (“Usa protector solar”) de Mary Schmich, sugerido por Laura.
Mary Schmich (1953) es una periodista estadounidense que ha sido columnista del Chicago Tribune desde 1992, ganando el Pulitzer en 2012. Escribe la viñeta Brenda Starr desde hace tres décadas y es notoria por su columna de 1997 generalmente conocida como "Wear Sunscreen".
 
3) Microrrelato: “El intuitivo” de Alfonso Reyes, sugerido por Aleblanco1987.
Alfonso Reyes (1889-1959) fue un poeta, ensayista, narrador, diplomático y pensador mexicano. Con sus viajes, relaciones y gestiones culturales promovió el desarrollo de las letras hispánicas. Fue nominado al Nobel de Literatura cinco veces.
 
"El intuitivo"
 
Dicen que en el riñón de Andalucía hubo una escuela de médicos. El maestro preguntaba:
—¿Qué hay con este enfermo, Pepillo?
—Para mí —respondía el discípulo— que se trae una cefalalgia entre pecho y espalda que lo tiene frito.
—¿Y por qué lo dices, salado?
—Señor maestro: porque me sale del alma
 
4) Poesía: “New York (Oficina y denuncia)” de Federico García Lorca.
Federico García Lorca (1898-1936) fue un poeta, dramaturgo y prosista español. Perteneció a la llamada Generación del 27 y fue el poeta de mayor influencia y popularidad de la literatura española del siglo XX y destacado dramaturgo del mismo período. Practicó aspectos de las vanguardias del surrealismo, el simbolismo y el futurismo en su literatura. Poco después del golpe de Estado que dio origen a la Guerra Civil Española, fue fusilado a los 38 años por sus tendencias socialistas y su homosexualidad.
 
New York (Oficina y denuncia)
 
Debajo de las multiplicaciones
hay una gota de sangre de pato.
Debajo de las divisiones
hay una gota de sangre de marinero.
Debajo de las sumas, un río de sangre tierna;
un río que viene cantando
por los dormitorios de los arrabales,
y es plata, cemento o brisa
en el alba mentida de New York.
Existen las montañas, lo sé.
Y los anteojos para la sabiduría,
lo sé. Pero yo no he venido a ver el cielo.
He venido para ver la turbia sangre,
la sangre que lleva las máquinas a las cataratas
y el espíritu a la lengua de la cobra.
Todos los días se matan en New York
cuatro millones de patos,
cinco millones de cerdos,
dos mil palomas para el gusto de los agonizantes,
un millón de vacas,
un millón de corderos
y dos millones de gallos
que dejan los cielos hechos añicos.
Más vale sollozar afilando la navaja
o asesinar a los perros en las alucinantes cacerías
que resistir en la madrugada
los interminables trenes de leche,
los interminables trenes de sangre,
y los trenes de rosas maniatadas
por los comerciantes de perfumes.
Los patos y las palomas
y los cerdos y los corderos
ponen sus gotas de sangre
debajo de las multiplicaciones;
y los terribles alaridos de las vacas estrujadas
llenan de dolor el valle
donde el Hudson se emborracha con aceite.
Yo denuncio a toda la gente
que ignora la otra mitad,
la mitad irredimible
que levanta sus montes de cemento
donde laten los corazones
de los animalitos que se olvidan
y donde caeremos todos
en la última fiesta de los taladros.
Os escupo en la cara.
La otra mitad me escucha
devorando, cantando, volando en su pureza
como los niños en las porterías
que llevan frágiles palitos
a los huecos donde se oxidan
las antenas de los insectos.
No es el infierno, es la calle.
No es la muerte, es la tienda de frutas.
Hay un mundo de ríos quebrados y distancias inasibles
en la patita de ese gato quebrada por el automóvil,
y yo oigo el canto de la lombriz
en el corazón de muchas niñas.
óxido, fermento, tierra estremecida.
Tierra tú mismo que nadas por los números de la oficina.
¿Qué voy a hacer, ordenar los paisajes?
¿Ordenar los amores que luego son fotografías,
que luego son pedazos de madera y bocanadas de sangre?
No, no; yo denuncio,
yo denuncio la conjura
de estas desiertas oficinas
que no radian las agonías,
que borran los programas de la selva,
y me ofrezco a ser comido por las vacas estrujadas
cuando sus gritos llenan el valle
donde el Hudson se emborracha con aceite.
   
5) Webcómic: Fragmento de Finder (historia: “Talisman”) de Carla Speed McNeil.
Carla Speed McNeil (?) es una escritora, historietista e ilustradora estadounidense, conocida por su serie de cómics de ciencia ficción, Finder.
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2016.06.30 20:04 Danteestrada Holders

Hola, seré breve en mis intenciones. Redacto mi testimonio aquí por si algo me llegara a pasar. Han escuchado esa vieja historia de "The Holders"? Espero que si, de lo contrario, procederé a redactar un poco acerca de lo que mi abuelo me contó, él me lo dijo antes de morir hace exactamente 7 meses y 5 días. Soy originario de un viejo pueblo en México, no diré la dirección, ni mi nombre por seguridad. Pero si diré -para que no llamen falso a mi testimonio a falta de pruebas- que el pueblo se llama "Santa Anna", sean libres de buscarlo al sur de México. Mi abuelo era un hombre de temperamento fuerte, pero casi no estaba en casa cuando vivía con el y mi abuela. Salia por varios meses y regresaba un par de días. Ya era normal para mi y mi abuela. Pero cuando le preguntaba por qué salia tanto, de niño me contó acerca de una especie de tradición que él seguía, una búsqueda inalcanzable que no solo él, si no varios seguían. Al principio pensé que era una simple historia de niños, yo actualmente tengo 37 años. Pero con lo que diré después, créanme que no es así. La historia que me contó el dice asi: -Tratare de narrarla como él me la narro a mi- <> Fue después de eso que mi abuelo murio. Lo velamos un día después. Es tradición que estemos toda la noche con él, rezando por su alma. Lo que me extraño en ese entonces, es que al velorio asistieron personas que yo no conocía, fue en el pueblo, al aire libre, asistieron familiares, pero había 9 personas hasta donde recuerdo, que jamás había visto, naturalmente vestían de negro, pues era un velorio, al principio no se me hizo raro. Ellos solo estaban en grupo a un lado al final observando el ataúd. Quise acercarme a ellos un par de veces, pero sentí terror recogiendo mis venas, sentí una tensión y un sentimiento de peligro. Al final de la noche ellos se habían ido, ni siquiera vi a donde ni como, Santa Anna es un pueblo pequeño y callado, a lo que voy, es que un carro, una camioneta se hubiera escuchado, pero no. Absolutamente nada, tal vez caminaron, pero es un pueblo apartado. Viví mi vida normalmente, tengo una esposa y un hijo de 9 años, vivo en la ciudad. Trabajaba en una conocida empresa de seguros. Pero a medida que pasaban los días, notaba algo raro, no "presencias", espíritus o cosas paranormales. No, a mi me seguían. Juro que al salir del trabajo, notaba que había gente esperándome al salir del trabajo, al salir de mi casa. Llamé a la policía, pero no pudieron hacer nada. No había pruebas de algo. Todo esto todo sentido semanas después. Esta no es la primera vez que hago un Post acerca de esto, ya antes lo había echo en una pagina, pero días después, me di en la sorpresa de que lo habían borrado, y bloqueado mi cuenta. Dos días después, alguien me contacto a mi correo electrónico: "Yo te creo, soy uno de ellos, estaba ahí esa noche" decía el mensaje. Al principio me asuste, no le creí, pensaba que era un bromista, y le pregunte "¿Como son? ¿Dime por que estaban ahí?" Tenia la esperanza de que efectivamente fuera un bromista, pero no fue así. "Tu abuelo se llamaba ****** Él fue uno de nosotros. Y nos dijo que tú serías el siguiente" Estaba en mi trabajo en ese momento, pero al terminar de leer el mensaje, entre en shock. Me recomendaron ir a casa a descansar. Mis compañeros en el trabajo me preguntaban que me había pasado. Pero estaba helado de miedo. Al llegar a casa, no quise contar esto a mi esposa. Inmediatamente fui a mi computadora y le conteste "¿Quien eres? ¿Quienes son ustedes?" Paso todo ese día y en la mañana siguiente al abrir mi teléfono, me llego un mensaje "Debes ser rápido, Ellos te están buscando" Rápidamente llame a la policía, pero de nuevo nada pudieron Hacer, no habla pruebas claras de algo. Decidí no hacer caso. Pero días después un nuevo mensaje me llego "Ellos saben donde vives, tú esposa se llama ****** Vives en ******. Déjalos y huye lo mas rápido que puedas". En ese momento supe que esto no era una broma. Así que decidí investigar los mi cuenta, que eran los Holders. Y al finalizar mi búsqueda, quede aterrado. Efectivamente era eso que mi abuelo me contaba desde niño, esas historias de terror acerca de centros de salud mental, cosas aterradoras, objetos mágicos. No era una coincidencia. Era real! Fue una dirá decisión, pero era lo mejor, deje una nota en mi casa diciéndoles a mi familia que me iría, que no estaban seguros sí yo estaba ahí. Fui a mi pueblo natal, a la casa de mi abuelo, ahí no había nadie. Mis padres murieron cuando era niño, vivía con mi abuelo y mi abuela. Según mi abuelo, mi padre había muerto en un accidente de carros. Pero una noche que él estaba tomando, me dijo algo acerca de que me había mentido todo este tiempo, decía "A él lo mataron" tenia 21 años en ese entonces, nunca quise hablar de eso de nuevo. Al llegar a la casa de mi abuelo, lo primero que note, es que la habían saqueado, los muebles estaban destrozados, la cama incluso estaba echa pedazos, todo estaba como si fuese un asalto, pero todo lo de valor aun estaba ahí, la televisión, la radio, incluso los sartenes y sillones. Pregunte a algunos vecinos acerca de esto, ellos estaban tan sorprendidos como yo, puesto que no tenían idea de eso. Llamamos a la policía que de inmediato hicieron pruebas de todo, me comunicaron que no habían encontrado huellas de nadie, ni una sola pista, que era como si un tornado pasará y simplemente habla acabado con todo. Fui al Solar, recordaba que de niño, mi abuela me decía que ahí mi abuelo había aterrado sus tesoros. Y en el momento que decidí ir, fue cuando mi búsqueda, sin querer, había empezado. Me tomó cerca de un día entero excavar con pala y pico los 10x15 metros cuadrados del Solar, son casas de pueblo, es normal que sean grandes. Pero lo encontré, era una caja de madera sellada, a pesar de estar bajo tierra, se notaba que era reciente. Al abrirlo, me esperaba joyas, o incluso fotografías antiguas de la familia. Pero no, no fue así. Había algo extraño, eran hojas, eran cerca de mas de 300 hojas, escritas en letra cursiva con una tonta que ya se notaba antigua. Lo empecé a leer, y en la primer página venia escrita una frase con tinta roja "Luego de obtener un objeto, inmediatamente después, rompe la hoja de dicho objeto, desaste de ella, quemala, sí tú no pudiste mantenerlo contigo, no dejes que nadie más se apodere de el" Se me hizo extraño todo esto, pero cada hoja venían con una especie de números, mas tarde me di cuenta que eran coordenadas, e instrucciones. Todas empezaban con el mismo texto "En cualquier ciudad, en cualquier lugar, donde sea que haya una institución mental o un centro de reinserción social donde puedes intentar ir por un Objeto, pero cuidado, una vez que tienes uno de ellos, los demás intentarán ir por ti y matarte para tenerlo" Fue cuando supe que todo tenía sentido. Tenia que seguir con aquello con lo que mi abuelo le hablaba. Recogí esas hojas, tome mi carro y me fui lo mas rápido que pude de ese lugar. Intente dormir en un motel de paso, ya era noche. Pero cuando iba a dormir, al asomarme por la ventana, pude ver a alguien cerca de la carretera, solo estaba ahí, observando, esperando. El miedo me invadió, salí de la habitación, y me largué de ese lugar. Desde entonces no puedo pasar mas de un día en el mismo sitio, debo ir de un lugar a otro sin descanso, o ellos me encontrarán. Claro que fui por un objeto, con la esperanza de que así todo esto termine, seguía las coordenadas que tenia en aquellas hojas, nunca me aparto de ellas. La primera vez que fui por un objeto, fue en el Hospital Estatal Austin ubicado en Texas, según las hojas, aquí podía encontrar un objeto llamado El Holder of Brutality, seguí al pie de la letra cada instrucción que venia en las hojas, ahí advertía que un castigo peor que la muerte vendría de fallar. Entre, creí que el recepcionista me tacharía de loco, pero me observa con detenimiento, y me invito a pasar. A medida que seguía caminando, sentí una presencia de peligro, me sentí en el interior aterrado, pero no podía parar, ya había seguido mi camino. El recepcionista checaba el numero de camilla de todos los pacientes, era una locura, pero pude observar que aquel pasillo era casi infinito. Las hojas me advirtieron que jamás debía tocar nada, no debía hacer preguntas, hablar, no si no se me permitía. Al final llegamos con un hombre, que de la nada grito con todas sus fuerzas "Corre! Sálvate! Están aquí!" derrepente se escuchaba como una guerra, explosiones y balazos, las hojas me advirtieron que no me moviera, que estuviera calmado y con los ojos cerrados, que nada me iba a pasar de tener valor, no sabia que estaba pasando, solo escuchaba gritos de dolor y explosiones sentí terror, pero confíe en que nada malo me pasaría. Cuando eso termino, escuche un llanto y palabras "No, detenganse" abrí los ojos, y casi lloraba de miedo. Habla cuerpos destrozados por donde sea que viera, paredes destrozadas, cuerpos que aun se movían muriendo, pero ningún sonido, mas que el llanto, era de mujer, una joven adolescente, era bella, era muy hermosa, pero de nuevo recuerde que la hojas me advirtieron que no me dejara manipular y que tenia permitido preguntar algo "¿Quienes son peores? ¿Por que lo hacen?" Luego de terminar mi pregunta, 4 personas con aspecto de muertos, llegaron conmigo y sin poder oponer resistencia, me clavaron una estaca de madera en la mano derecha, otra en la izquierda, y dos mas en los pies, el dolor era inenarrable, después me clavaron una estaca en el cuello, pero no moría, sentía ese dolor y la sangre corriendo por mis brazos. Luego, vi como tomaron a aquella bella joven y la violaban, le cortaban sus extremidades, hacían cosas que no quiero recordar. La cara de aquella niña pronto se cambio, pude ver a mi esposa, pude ver a mi hijo, a algunos amigos, lloraba al no poder hacer nada, solo quedarme ahí esperando. Quise rendirme, quise suplicar que me mataran, rogaba por que todo esto acabara, pero no, yo quería un mundo mejor para mi familia, así como mi abuelo me protegió a mi y a mi abuela, yo debía ser fuerte. Después de lo que parecían eran días de dolor, uno de ellos le saco el corazón a aquella joven, se acercó a mi con el en la mano, me lo enseño y me pregunto "Que es lo que quieres?" Solo le respondí "Soy una víctima más, todos lo somos" Aquel hombre se trago a mordidas el corazón de la joven, y con lo que parecía ser un arma, la apunto en mi cabeza y jalo el gatillo. Desperté, estaba en mi carro, frente a aquel hospital, pensé que todo era un sueño, pero en el asiento del copiloto, estaba lo que parecía ser una lata de aluminio, la abrí y solo veía clavos oxidados ahí. Revise rápidamente las hojas y note que encontré lo que buscaba. De inmediato arranque la hoja y con un encendedor la quemé, hice lo que me decía. Mi búsqueda comenzó, pero falta mucho para que acabe. He sentido que no estoy a salvo, que me iré al infierno por esto, que Ellos me encontrarán. Pero sigo adelante. Llevo 2 objetos, no es nada fácil. Mi cordura poco a poco a ido disminuyendo. No veo la vida como antes, nada tiene sentido. Cuento esto, no con la finalidad de hacerme famoso, de que esto se haga público, aunque es algo que seria bueno. Hago esto para contar mi historia, para si algo me llegara a pasar. Quiero pedirle una disculpa a mi esposa e hijo, ustedes deben saber quien soy yo, les haré llegar una nota explicando todo. Esto es lo que tengo que hacer, perdónenme. Si algo me pasa, Te Amo a ti y a mi hijo, son lo mejor que me ha pasado. Quiero un mundo mejor para ustedes y no dejare que estos objetos de junten. Que le hagan a todos lo que a mi me han echo. Quiero que sirva de advertencia, NO VAYAN EN BUSCA DE ELLOS! no por favor. Muy pocos van en su búsqueda, y muy pocos regresan. Hay quienes siguen a aquellos que ya tienen un objeto, si es que tienes ya uno, te quiero advertir que no te quedes en un solo lugar ni un solo día. Vete, vete lejos de las personas que quieres, no te relaciones. Y ayuden a que nadie más quiera buscar los objetos. No sean "Valientes". Eh encontrado historias de los Holders, pero no son muy confiables, hay guías, pero no les hagas mucho caso. Y no en todos los centros mentales puedes encontrar un objeto, hay uno para cada uno. Según las hojas, solo quedan 384. He notado que algunas veces hay menos, sin que yo las hubiera arrancado. Cuando obtuve estas hojas, hablan 396 y ya solo hay las 384. Hay mas aparte de mi, buscando los objetos. POR FAVOR NO VAYAN TRAS DE LOS OBJETOS. vivan su vida normal, valorenla. Debo parar aquí, me gustaría contarles mas, y contar mas advertencias, pero se me acaba el tiempo. Amor, si lees esto... Perdón por irme, te amo.
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2016.06.30 19:53 Danteestrada Holders

Hola. seré breve en mis intenciones. Redacto mi testimonio aquí por si algo me llegara a pasar. Han escuchado esa vieja historia de "The Holders"? Espero que si, de lo contrario, procederé a redactar un poco acerca de lo que mi abuelo me contó, él me lo dijo antes de morir hace exactamente 7 meses y 5 días. Soy originario de un viejo pueblo en México, no diré la dirección, ni mi nombre por seguridad. Pero si diré -para que no llamen falso a mi testimonio a falta de pruebas- que el pueblo se llama "Santa Anna", sean libres de buscarlo al sur de México. Mi abuelo era un hombre de temperamento fuerte, pero casi no estaba en casa cuando vivía con el y mi abuela. Salia por varios meses y regresaba un par de días. Ya era normal para mi y mi abuela. Pero cuando le preguntaba por qué salia tanto, de niño me contó acerca de una especie de tradición que él seguía, una búsqueda inalcanzable que no solo él, si no varios seguían. Al principio pensé que era una simple historia de niños, yo actualmente tengo 37 años. Pero con lo que diré después, créanme que no es así. La historia que me contó el dice asi: -Tratare de narrarla como él me la narro a mi- <> Fue después de eso que mi abuelo murio. Lo velamos un día después. Es tradición que estemos toda la noche con él, rezando por su alma. Lo que me extraño en ese entonces, es que al velorio asistieron personas que yo no conocía, fue en el pueblo, al aire libre, asistieron familiares, pero había 9 personas hasta donde recuerdo, que jamás había visto, naturalmente vestían de negro, pues era un velorio, al principio no se me hizo raro. Ellos solo estaban en grupo a un lado al final observando el ataúd. Quise acercarme a ellos un par de veces, pero sentí terror recogiendo mis venas, sentí una tensión y un sentimiento de peligro. Al final de la noche ellos se habían ido, ni siquiera vi a donde ni como, Santa Anna es un pueblo pequeño y callado, a lo que voy, es que un carro, una camioneta se hubiera escuchado, pero no. Absolutamente nada, tal vez caminaron, pero es un pueblo apartado. Viví mi vida normalmente, tengo una esposa y un hijo de 9 años, vivo en la ciudad. Trabajaba en una conocida empresa de seguros. Pero a medida que pasaban los días, notaba algo raro, no "presencias", espíritus o cosas paranormales. No, a mi me seguían. Juro que al salir del trabajo, notaba que había gente esperándome al salir del trabajo, al salir de mi casa. Llamé a la policía, pero no pudieron hacer nada. No había pruebas de algo. Todo esto todo sentido semanas después. Esta no es la primera vez que hago un Post acerca de esto, ya antes lo había echo en una pagina, pero días después, me di en la sorpresa de que lo habían borrado, y bloqueado mi cuenta. Dos días después, alguien me contacto a mi correo electrónico: "Yo te creo, soy uno de ellos, estaba ahí esa noche" decía el mensaje. Al principio me asuste, no le creí, pensaba que era un bromista, y le pregunte "¿Como son? ¿Dime por que estaban ahí?" Tenia la esperanza de que efectivamente fuera un bromista, pero no fue así. "Tu abuelo se llamaba ****** Él fue uno de nosotros. Y nos dijo que tú serías el siguiente" Estaba en mi trabajo en ese momento, pero al terminar de leer el mensaje, entre en shock. Me recomendaron ir a casa a descansar. Mis compañeros en el trabajo me preguntaban que me había pasado. Pero estaba helado de miedo. Al llegar a casa, no quise contar esto a mi esposa. Inmediatamente fui a mi computadora y le conteste "¿Quien eres? ¿Quienes son ustedes?" Paso todo ese día y en la mañana siguiente al abrir mi teléfono, me llego un mensaje "Debes ser rápido, Ellos te están buscando" Rápidamente llame a la policía, pero de nuevo nada pudieron Hacer, no habla pruebas claras de algo. Decidí no hacer caso. Pero días después un nuevo mensaje me llego "Ellos saben donde vives, tú esposa se llama ****** Vives en ******. Déjalos y huye lo mas rápido que puedas". En ese momento supe que esto no era una broma. Así que decidí investigar los mi cuenta, que eran los Holders. Y al finalizar mi búsqueda, quede aterrado. Efectivamente era eso que mi abuelo me contaba desde niño, esas historias de terror acerca de centros de salud mental, cosas aterradoras, objetos mágicos. No era una coincidencia. Era real! Fue una dirá decisión, pero era lo mejor, deje una nota en mi casa diciéndoles a mi familia que me iría, que no estaban seguros sí yo estaba ahí. Fui a mi pueblo natal, a la casa de mi abuelo, ahí no había nadie. Mis padres murieron cuando era niño, vivía con mi abuelo y mi abuela. Según mi abuelo, mi padre había muerto en un accidente de carros. Pero una noche que él estaba tomando, me dijo algo acerca de que me había mentido todo este tiempo, decía "A él lo mataron" tenia 21 años en ese entonces, nunca quise hablar de eso de nuevo. Al llegar a la casa de mi abuelo, lo primero que note, es que la habían saqueado, los muebles estaban destrozados, la cama incluso estaba echa pedazos, todo estaba como si fuese un asalto, pero todo lo de valor aun estaba ahí, la televisión, la radio, incluso los sartenes y sillones. Pregunte a algunos vecinos acerca de esto, ellos estaban tan sorprendidos como yo, puesto que no tenían idea de eso. Llamamos a la policía que de inmediato hicieron pruebas de todo, me comunicaron que no habían encontrado huellas de nadie, ni una sola pista, que era como si un tornado pasará y simplemente habla acabado con todo. Fui al Solar, recordaba que de niño, mi abuela me decía que ahí mi abuelo había aterrado sus tesoros. Y en el momento que decidí ir, fue cuando mi búsqueda, sin querer, había empezado. Me tomó cerca de un día entero excavar con pala y pico los 10x15 metros cuadrados del Solar, son casas de pueblo, es normal que sean grandes. Pero lo encontré, era una caja de madera sellada, a pesar de estar bajo tierra, se notaba que era reciente. Al abrirlo, me esperaba joyas, o incluso fotografías antiguas de la familia. Pero no, no fue así. Había algo extraño, eran hojas, eran cerca de mas de 300 hojas, escritas en letra cursiva con una tonta que ya se notaba antigua. Lo empecé a leer, y en la primer página venia escrita una frase con tinta roja "Luego de obtener un objeto, inmediatamente después, rompe la hoja de dicho objeto, desaste de ella, quemala, sí tú no pudiste mantenerlo contigo, no dejes que nadie más se apodere de el" Se me hizo extraño todo esto, pero cada hoja venían con una especie de números, mas tarde me di cuenta que eran coordenadas, e instrucciones. Todas empezaban con el mismo texto "En cualquier ciudad, en cualquier lugar, donde sea que haya una institución mental o un centro de reinserción social donde puedes intentar ir por un Objeto, pero cuidado, una vez que tienes uno de ellos, los demás intentarán ir por ti y matarte para tenerlo" Fue cuando supe que todo tenía sentido. Tenia que seguir con aquello con lo que mi abuelo le hablaba. Recogí esas hojas, tome mi carro y me fui lo mas rápido que pude de ese lugar. Intente dormir en un motel de paso, ya era noche. Pero cuando iba a dormir, al asomarme por la ventana, pude ver a alguien cerca de la carretera, solo estaba ahí, observando, esperando. El miedo me invadió, salí de la habitación, y me largué de ese lugar. Desde entonces no puedo pasar mas de un día en el mismo sitio, debo ir de un lugar a otro sin descanso, o ellos me encontrarán. Claro que fui por un objeto, con la esperanza de que así todo esto termine, seguía las coordenadas que tenia en aquellas hojas, nunca me aparto de ellas. La primera vez que fui por un objeto, fue en el Hospital Estatal Austin ubicado en Texas, según las hojas, aquí podía encontrar un objeto llamado El Holder of Brutality, seguí al pie de la letra cada instrucción que venia en las hojas, ahí advertía que un castigo peor que la muerte vendría de fallar. Entre, creí que el recepcionista me tacharía de loco, pero me observa con detenimiento, y me invito a pasar. A medida que seguía caminando, sentí una presencia de peligro, me sentí en el interior aterrado, pero no podía parar, ya había seguido mi camino. El recepcionista checaba el numero de camilla de todos los pacientes, era una locura, pero pude observar que aquel pasillo era casi infinito. Las hojas me advirtieron que jamás debía tocar nada, no debía hacer preguntas, hablar, no si no se me permitía. Al final llegamos con un hombre, que de la nada grito con todas sus fuerzas "Corre! Sálvate! Están aquí!" derrepente se escuchaba como una guerra, explosiones y balazos, las hojas me advirtieron que no me moviera, que estuviera calmado y con los ojos cerrados, que nada me iba a pasar de tener valor, no sabia que estaba pasando, solo escuchaba gritos de dolor y explosiones sentí terror, pero confíe en que nada malo me pasaría. Cuando eso termino, escuche un llanto y palabras "No, detenganse" abrí los ojos, y casi lloraba de miedo. Habla cuerpos destrozados por donde sea que viera, paredes destrozadas, cuerpos que aun se movían muriendo, pero ningún sonido, mas que el llanto, era de mujer, una joven adolescente, era bella, era muy hermosa, pero de nuevo recuerde que la hojas me advirtieron que no me dejara manipular y que tenia permitido preguntar algo "¿Quienes son peores? ¿Por que lo hacen?" Luego de terminar mi pregunta, 4 personas con aspecto de muertos, llegaron conmigo y sin poder oponer resistencia, me clavaron una estaca de madera en la mano derecha, otra en la izquierda, y dos mas en los pies, el dolor era inenarrable, después me clavaron una estaca en el cuello, pero no moría, sentía ese dolor y la sangre corriendo por mis brazos. Luego, vi como tomaron a aquella bella joven y la violaban, le cortaban sus extremidades, hacían cosas que no quiero recordar. La cara de aquella niña pronto se cambio, pude ver a mi esposa, pude ver a mi hijo, a algunos amigos, lloraba al no poder hacer nada, solo quedarme ahí esperando. Quise rendirme, quise suplicar que me mataran, rogaba por que todo esto acabara, pero no, yo quería un mundo mejor para mi familia, así como mi abuelo me protegió a mi y a mi abuela, yo debía ser fuerte. Después de lo que parecían eran días de dolor, uno de ellos le saco el corazón a aquella joven, se acercó a mi con el en la mano, me lo enseño y me pregunto "Que es lo que quieres?" Solo le respondí "Soy una víctima más, todos lo somos" Aquel hombre se trago a mordidas el corazón de la joven, y con lo que parecía ser un arma, la apunto en mi cabeza y jalo el gatillo. Desperté, estaba en mi carro, frente a aquel hospital, pensé que todo era un sueño, pero en el asiento del copiloto, estaba lo que parecía ser una lata de aluminio, la abrí y solo veía clavos oxidados ahí. Revise rápidamente las hojas y note que encontré lo que buscaba. De inmediato arranque la hoja y con un encendedor la quemé, hice lo que me decía. Mi búsqueda comenzó, pero falta mucho para que acabe. He sentido que no estoy a salvo, que me iré al infierno por esto, que Ellos me encontrarán. Pero sigo adelante. Llevo 2 objetos, no es nada fácil. Mi cordura poco a poco a ido disminuyendo. No veo la vida como antes, nada tiene sentido. Cuento esto, no con la finalidad de hacerme famoso, de que esto se haga público, aunque es algo que seria bueno. Hago esto para contar mi historia, para si algo me llegara a pasar. Quiero pedirle una disculpa a mi esposa e hijo, ustedes deben saber quien soy yo, les haré llegar una nota explicando todo. Esto es lo que tengo que hacer, perdónenme. Si algo me pasa, Te Amo a ti y a mi hijo, son lo mejor que me ha pasado. Quiero un mundo mejor para ustedes y no dejare que estos objetos de junten. Que le hagan a todos lo que a mi me han echo. Quiero que sirva de advertencia, NO VAYAN EN BUSCA DE ELLOS! no por favor. Muy pocos van en su búsqueda, y muy pocos regresan. Hay quienes siguen a aquellos que ya tienen un objeto, si es que tienes ya uno, te quiero advertir que no te quedes en un solo lugar ni un solo día. Vete, vete lejos de las personas que quieres, no te relaciones. Y ayuden a que nadie más quiera buscar los objetos. No sean "Valientes". Eh encontrado historias de los Holders, pero no son muy confiables, hay guías, pero no les hagas mucho caso. Y no en todos los centros mentales puedes encontrar un objeto, hay uno para cada uno. Según las hojas, solo quedan 384. He notado que algunas veces hay menos, sin que yo las hubiera arrancado. Cuando obtuve estas hojas, hablan 396 y ya solo hay las 384. Hay mas aparte de mi, buscando los objetos. POR FAVOR NO VAYAN TRAS DE LOS OBJETOS. vivan su vida normal, valorenla. Debo parar aquí, me gustaría contarles mas, y contar mas advertencias, pero se me acaba el tiempo. Adiós Amor, si lees esto... Perdón por irme, te amo.
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